Manu Kone: ¿Una apuesta arriesgada para el Manchester United?
La apuesta por Manu Kone divide al Manchester United
El verano avanza, las piezas se mueven en Old Trafford y, aun así, el gran debate interno sigue abierto: ¿merece la pena lanzarse por Manu Kone al precio que marca la Roma? La cúpula del Manchester United no lo ve igual. Y eso, a estas alturas de la pretemporada, ya es noticia.
El club ha cumplido parte del plan. Han llegado Andrey Santos y Youri Tielemans para reforzar el centro del campo que Michael Carrick quiere reconstruir antes del inicio de la nueva temporada de Premier League. Dos perfiles distintos, dos apuestas claras. Pero el entrenador insiste: falta un tercer centrocampista para completar el puzzle.
Ahí entra en escena Kone. El mediocentro de la Roma, de 25 años, viene de formar parte de la selección francesa que alcanzó las semifinales del Mundial, cayendo ante España a principios de mes. Su nombre encaja con la idea de un United que busca presencia, recorrido y personalidad en la medular. Sobre el papel, todo tiene sentido.
Sobre el papel.
Porque en los despachos la operación no genera consenso. Según informa The Telegraph, el fichaje del francés no cuenta con un respaldo unánime dentro del departamento de reclutamiento del club. Hay dudas. Y no menores. La sensación es que el movimiento, tal y como está planteado, no termina de convencer a todos los niveles de la estructura deportiva.
La Roma, por su parte, no se mueve del precio: un paquete de 60 millones de euros por el jugador. Alto, exigente, propio de un club que sabe que el mercado de centrocampistas se ha encarecido y que el United busca una pieza importante. Los informes desde Italia apuntan a que el club inglés ya habría alcanzado un acuerdo en lo personal con Kone, pero falta lo más delicado: cerrar la cifra con el conjunto de la Serie A.
Mientras tanto, en la lista de opciones siguen otros nombres. El United mantiene bajo vigilancia al dúo del Bournemouth, Alex Scott y Tyler Adams, dos perfiles que ofrecen alternativas tácticas y económicas distintas. También se contempla un escenario mayor: Aurelien Tchouameni, siempre que el Real Madrid abra la puerta a una venta este verano. Una posibilidad, no una certeza.
Las reservas no se limitan a Kone. El informe también apunta a dudas internas respecto a Carlos Baleba, centrocampista del Brighton. El United ya intentó su fichaje el verano pasado y se topó con un muro: un precio de 100 millones de libras por un jugador de 22 años que terminó firmando una temporada irregular bajo las órdenes de Fabian Hurzeler. Ese precedente pesa. Y mucho.
La situación coloca al club en una encrucijada clásica de mercado: insistir por una primera opción que no convence a todos, o abrir definitivamente el abanico y asumir que la tercera pieza del centro del campo quizá llegue de un perfil menos mediático, pero más ajustado al plan deportivo y financiero.
En el césped, la historia es más amable. El United viene de firmar un contundente 5-0 ante Rosenborg en su último amistoso de pretemporada en Noruega. Un resultado que da aire, confianza y tiempo a Carrick, que ve cómo poco a poco regresan los internacionales que estuvieron en el Mundial.
“Creo que estamos en un buen lugar. Quedan cuatro semanas para el inicio y poco a poco vamos recuperando a los chicos del Mundial”, explicó el técnico tras la goleada. Habló de paciencia, de tiempo, de mantener a la plantilla sana y de seguir avanzando. El mensaje es de calma, de construcción progresiva. De que lo importante llegará en agosto, no en julio.
Pero el mercado no espera. Y el centro del campo del United, pese a los fichajes ya cerrados, sigue incompleto. La pregunta es clara: ¿apostar fuerte por Kone a pesar de las divisiones internas o buscar una solución menos polémica pero quizá menos ilusionante?
La respuesta, como casi siempre en verano, se escribirá entre reuniones, llamadas y negociaciones silenciosas. El reloj corre. Y el centro del campo que Carrick imagina todavía no tiene su última pieza.






