Mason Greenwood rechaza Arabia Saudí y se acerca a Fenerbahce
Mason Greenwood ha tomado su decisión. A sus 24 años, el delantero inglés no seguirá en Olympique de Marseille y ha rechazado el camino más fácil y más lucrativo: los millones de Arabia Saudí.
Según la información de Sacha Tavolieri, Greenwood ha dicho no a propuestas importantes de Al Ahli, Al Qadsiah y Al Diriyah. No es un simple tanteo: eran ofertas serias, de esas que cambian una carrera. Él ha preferido otra ruta.
La escena en el sur de Francia ya está casi cerrada. De acuerdo con La Provence, el atacante ha entregado las llaves de su casa en Aix, un gesto que en el fútbol suele significar solo una cosa: punto final a la etapa en el club. Dos temporadas en OM y la sensación de que el ciclo se ha consumido.
El futuro, sin embargo, apunta lejos del Golfo y también lejos de la Ligue 1.
Fenerbahce se adelanta, pero falta lo más difícil
L’Équipe desvela que Greenwood ya ha alcanzado un acuerdo sobre los términos personales con Fenerbahce. El jugador está convencido, el proyecto le seduce y el contrato está encarrilado.
El problema está donde casi siempre se atascan estas operaciones: en el traspaso.
El club turco todavía no ha llegado a un entendimiento con Olympique de Marseille, que ha fijado el precio. En el Vélodrome no quieren rebajas: valoran al inglés en 50 millones de euros. Una cifra que marca el tono de la negociación y que obliga a Fenerbahce a estirarse si de verdad quiere cerrar el fichaje.
La pelota, ahora, está en el tejado de los dirigentes.
Roma acecha desde la distancia
No es solo Fenerbahce. AS Roma también se ha movido. El interés es real y Greenwood ve con buenos ojos la posibilidad de aterrizar en la capital italiana. El escenario del Stadio Olimpico, la Serie A, la exposición europea… el paquete resulta atractivo para un jugador que busca relanzar su carrera lejos de Inglaterra.
Pero la historia se repite: Roma, igual que el conjunto turco, todavía no ha alcanzado un acuerdo con OM. La barrera de los 50 millones actúa como filtro. Quien quiera al delantero tendrá que pagar.
Greenwood ya ha dejado atrás su vida en el sur de Francia. Ha rechazado el oro saudí. Ha dicho sí, en lo personal, a Fenerbahce y mira con interés a Roma. Falta la última pieza del puzle: que alguien se atreva a llegar a la cifra que exige Marsella. Ahí se sabrá de verdad cuánto vale, hoy, el riesgo de apostar por él.





