Maxi Araujo en la mira de Arsenal, United y Chelsea
El verano todavía no ha terminado, pero el nombre de Maxi Araujo ya se ha instalado en el centro del mercado europeo. El lateral zurdo de Sporting CP, uno de los jugadores más consistentes del curso 2025/26 en Portugal, se ha ganado a pulso un lugar en la agenda de los grandes de la Premier League.
Arsenal fue el primero en moverse. Ahora, según informan en Portugal, Manchester United y Chelsea se han sumado a una carrera que promete ser larga, cara y muy disputada.
Un lateral que juega como si fuera delantero
Araujo, 26 años, ha firmado una temporada de peso en Sporting. No se ha limitado a cumplir atrás. Ha irrumpido con números de atacante: siete goles y seis asistencias en todas las competiciones, alternando el rol de lateral clásico con el de carrilero largo, siempre con la misma agresividad ofensiva.
Ese impulso lo ha trasladado también al escenario más grande de todos. En el Mundial de este verano, el uruguayo ha sido de lo poco rescatable en una selección de Uruguay decepcionante hasta ahora: dos goles y una asistencia que sostienen su candidatura a gran fichaje pese al ruido que rodea al equipo.
La realidad es cruda para Marcelo Bielsa y los suyos: si Uruguay pierde ante España y los otros resultados del Grupo H se alinean en su contra, la eliminación será un hecho. En medio de ese contexto tenso, los ojeadores no se han distraído.
United y Chelsea se mueven
De acuerdo con el diario portugués Record, Manchester United ya ha dado un paso concreto. El club de Old Trafford habría enviado emisarios para seguir de cerca al lateral durante el empate 2-2 de Uruguay ante Cabo Verde el pasado domingo. No fueron como simples espectadores: fueron a examinar a un objetivo.
Chelsea tampoco se queda atrás. El conjunto de Stamford Bridge vigila al uruguayo como posible sustituto natural de Marc Cucurella, traspasado a Real Madrid por 52 millones de libras a principios de mes. El hueco en el costado izquierdo es real, el perfil de Araujo encaja y la oportunidad de mercado es demasiado jugosa como para ignorarla.
Arsenal, el que llegó antes
Nada de esto pilla por sorpresa en el norte de Londres. Ya en abril se había informado de que Arsenal había establecido un primer contacto con el entorno del jugador para explorar un cambio al Emirates. Mikel Arteta, campeón vigente de la Premier League, quedó marcado por las actuaciones del uruguayo en los cuartos de final de la Champions League, cuando Sporting se midió precisamente a su Arsenal.
Araujo se ganó el respeto en esos dos partidos. Intensidad, lectura táctica, personalidad con el balón. Lo suficiente como para que su nombre se quedara grabado en la libreta del técnico español.
Desde entonces, la situación en el campeón inglés ha cambiado ligeramente. Arsenal ha cerrado de forma definitiva la incorporación de Piero Hincapié, lo que añade competencia en la zona izquierda de la zaga. Pero no borra el interés que ya existía por un futbolista capaz de ofrecer algo distinto: profundidad constante, llegada y gol desde la banda.
Un contrato fuerte y una cláusula que marca el terreno
Sporting, por su parte, no tiene ninguna prisa. El club lisboeta se encuentra en una posición de fuerza. Araujo tiene todavía tres años de contrato por delante y una cláusula de rescisión de 80 millones de euros, una cifra que marca de inmediato el nivel de la negociación.
No es un futbolista en saldo. Es una inversión seria. Y en Alvalade lo saben.
La voz del jugador: feliz, pero con la puerta entreabierta
En medio de los rumores, el propio Araujo ha mantenido un discurso calculado. Ni cierre total, ni coqueteo descarado. Tras el empate de Uruguay ante Cabo Verde, el lateral fue claro sin ser definitivo:
«Estoy muy feliz en Sporting, pero nunca se sabe lo que va a pasar», afirmó, dejando la frase flotando en el aire, perfecta para alimentar las conversaciones de mercado.
El uruguayo también aprovechó para elogiar a su compañero de club, Ivan Fresneda, presente en Miami para verlo en directo con su selección:
«Me alegró poder hablar con Fresneda, le agradezco que esté aquí y me encanta jugar con él. Espero que podamos jugar juntos durante mucho tiempo».
Palabras que suenan a compromiso con el vestuario, pero que no cierran ninguna puerta en un verano en el que los grandes de la Premier ya han llamado.
La pregunta es simple y, al mismo tiempo, decisiva: ¿quién se atreverá a poner sobre la mesa el dinero y el proyecto capaces de sacar a Maxi Araujo de Lisboa en el punto álgido de su carrera?





