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El pulso de Dortmund: Guirassy y Adeyemi en la encrucijada

Borussia Dortmund vive estos días en los despachos lo que tantas veces ha sufrido en el césped: un partido abierto, lleno de alternativas, en el que un detalle puede cambiarlo todo. En el centro de la trama aparece el nombre de Serhou Guirassy, goleador de referencia y, al mismo tiempo, posible gran venta del verano.

Ole Book, director deportivo, y Lars Ricken, director gerente, se sentaron recientemente con el delantero para exponerle el plan de fichajes y convencerle de que siga siendo el faro ofensivo del equipo. No fue una charla de cortesía. Fue una reunión para intentar frenar una cláusula que pesa sobre cada decisión: el contrato de Guirassy, vigente hasta 2028, incluye una cláusula de salida de unos 35 millones de euros para determinados grandes clubes.

El delantero de 30 años lleva tiempo dejando abierta la puerta a un cambio de aires. En las últimas semanas su nombre ha sonado con fuerza en Turquía, vinculado a Fenerbahce Istanbul, donde el candidato presidencial Aziz Yildirim habría alcanzado un acuerdo con el exdelantero del VfB Stuttgart en caso de ganar las elecciones del 6–7 de junio. Un escenario que Dortmund no puede ignorar.

Book, consciente de la fragilidad de la situación, evitó prometer algo que no puede garantizar. Lo dejó claro: los goles de Guirassy son vitales, la postura del club es no vender, pero una oferta fuera de mercado obligaría a escuchar. Un mensaje directo al jugador… y al resto de Europa.

La realidad económica aprieta. BVB depende de las plusvalías para financiar su siguiente salto en la plantilla, especialmente la llegada de otro atacante. Ya ha hecho caja con las ventas de Joane Gadou (19,5 millones de euros), Kaua Prates (7 millones) y Justin Lerma (4 millones). Pero no basta. El margen para reforzarse pasa, en buena medida, por el futuro de otra pieza clave: Karim Adeyemi.

El extremo, de 24 años, entra en un punto de no retorno. Su contrato expira en 2027. Si no renueva, el próximo verano se convierte en la última gran ventana para sacar dinero por él antes de arriesgarse a una salida a coste cero. En un club que vive de comprar, potenciar y vender, esa posibilidad suena casi a pecado deportivo.

Las conversaciones para ampliar su vínculo se han enredado. El choque está en el salario y en la redacción de una posible cláusula de rescisión. Desde fuera se habla de bloqueo. Adeyemi, sin embargo, quiso apagar el ruido en declaraciones a WAZ. Recordó que ha defendido públicamente a Borussia Dortmund en numerosas ocasiones, que ha subrayado lo que valora del club y la pasión que siente por sus colores. Pero también puso una condición que resume el momento: necesita una señal clara desde arriba, sea cual sea finalmente la decisión.

Mientras tanto, en el tablero táctico del futuro, aparece una incógnita que condiciona todo: ¿quién alimentará de balones a Guirassy si decide quedarse? El informe no concreta el perfil ni el nombre del posible socio ideal para potenciar aún más sus cifras. En las últimas semanas se había agitado el rumor de un nuevo intento por recuperar a Jadon Sancho. Parecía la pieza perfecta para encender la imaginación del Signal Iduna Park. Sin embargo, los informes más recientes prácticamente descartan esa operación. El sueño, por ahora, se enfría.

Los números de Guirassy explican por qué en Dortmund se agarran a él con tanta fuerza. Suma 60 goles y 15 asistencias en 96 partidos con BVB. La temporada pasada firmó 22 tantos y acabó como máximo goleador del equipo. No es solo un delantero más en la plantilla. Es el hombre que ha sostenido el marcador cuando el plan se tambaleaba.

El club se mueve, por tanto, en un equilibrio delicado: necesita vender para crecer, pero vender a su mejor rematador puede dejar un vacío difícil de llenar, sobre todo si el sustituto no llega al mismo nivel. Y, en paralelo, no puede permitirse perder a Adeyemi sin retorno económico.

Dortmund, acostumbrado a reconstruirse una y otra vez, vuelve a mirar al mercado con la misma pregunta de siempre: ¿hasta dónde puede estirar la cuerda sin romper su columna vertebral ofensiva?