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Fermin López se pierde el Mundial tras lesión

El fútbol no siempre respeta los tiempos de las estrellas emergentes. A Fermin López le ha golpeado en plena subida.

El centrocampista de la selección española y de Barcelona se perderá casi con total seguridad el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México tras sufrir una fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho durante la victoria por 3-1 ante Real Betis el domingo.

Un giro, un apoyo malo, un gesto de dolor. Y una temporada que cambia de golpe.

Barcelona confirmó la lesión y anunció que el jugador pasará por el quirófano, aunque el club no ha ofrecido plazos de recuperación. Sin fecha oficial, pero con el calendario en la mano, el diagnóstico deportivo es demoledor: el Mundial se le escapa.

Un fijo para De la Fuente que se cae a última hora

Fermin López, 23 años, se había ganado un sitio en la selección a base de insistir. Suma siete internacionalidades y entraba en todas las quinielas para la lista de Luis de la Fuente, que se hará pública el lunes 25 de mayo.

No era un candidato. Era prácticamente una certeza.

España debutará en el Mundial el lunes 15 de junio en Atlanta (17:00 BST) ante Cabo Verde y compartirá el Grupo H con Uruguay y Arabia Saudí. Un grupo exigente, de ritmos altos y duelos físicos en el centro del campo. Un escenario hecho a la medida del dinamismo de Fermin, que ahora tendrá que verlo desde la distancia.

Para el seleccionador, la lesión supone un contratiempo serio en una zona donde el equipo había encontrado frescura y llegada. Para el jugador, es el golpe más duro de una carrera que apenas empieza a escribir sus primeros capítulos grandes.

De promesa a pilar del campeón

En Barcelona, Fermin López ha pasado en dos temporadas de ser un proyecto interesante a convertirse en pieza estable en el once de un campeón de Liga.

Ha participado de forma decisiva en los dos títulos consecutivos de La Liga, ganándose la confianza del cuerpo técnico y el respeto del vestuario con una mezcla de energía, lectura de juego y colmillo en los últimos metros.

Sus números esta campaña hablan por él: 13 goles y 17 asistencias en 48 partidos oficiales, pese a haber sufrido dos lesiones en la zona inguinal a lo largo del curso. Cada vez que regresaba, lo hacía con la misma agresividad competitiva. Nunca se escondía. Nunca pedía tiempo.

Ahora el reto es distinto. No se trata de recuperar sensaciones, sino de reconstruir un sueño aplazado.

Del éxtasis de la Eurocopa al frenazo mundialista

El Mundial estaba llamado a ser su segunda gran cita con España. En la Eurocopa 2024, el centrocampista disfrutó de 28 minutos en el camino hacia el título continental. Un papel secundario, sí, pero suficiente para oler la presión, el ruido y la dimensión de una selección que vuelve a mirarse en el espejo de las grandes.

El siguiente paso era natural: consolidarse como pieza importante en un torneo largo, con viajes, desgaste y necesidad de piernas jóvenes. Parecía el momento perfecto para que Fermin diera un salto de jerarquía.

La realidad ha sido implacable. Una pequeña fractura en el pie derecho basta para tirar por tierra meses de preparación.

Un vacío en el campo… y en el relato

España pierde un centrocampista con gol, llegada desde segunda línea y capacidad para conectar líneas a alta velocidad. Barcelona, a su vez, se queda sin uno de los motores que sostenían su juego interior en una temporada en la que el margen de error es mínimo.

El quirófano marcará el inicio de una carrera contrarreloj que ya no apunta al Mundial, sino a regresar pleno para el próximo tramo de su carrera. Tiene 23 años, ya sabe lo que es ganar una Eurocopa y levantar dos Ligas con Barcelona. El calendario le ha cerrado una puerta, pero le abre otra pregunta inevitable:

¿Hasta dónde puede llegar un futbolista que, incluso lesionado, ya obliga a la selección y a su club a reinventarse sin él?