Inter intensifica la oferta por Curtis Jones: ¿35 millones suficiente para Liverpool?
Inter no se rinde. El campeón de Italia ha regresado a la carga por Curtis Jones y ya ha dejado claro a Liverpool que está dispuesto a subir su oferta hasta los 35 millones de euros por el centrocampista inglés.
El primer intento, de 25 millones, voló directo a la papelera de Anfield en junio. En Liverpool sitúan el valor de su canterano más cerca de los 40 millones y no tienen intención de regalar a un futbolista formado en casa. Pero el contexto ha cambiado: Jones entra en su último año de contrato y el reloj empieza a sonar cada vez más alto.
Una negociación que se calienta
Intermediarios del club italiano han retomado los contactos esta semana y han comunicado su disposición a llegar a esos 35 millones. No es la cifra que Liverpool tenía en mente, y en el club inglés se duda de que ese número sea suficiente para abrir la puerta. Aun así, la sensación en el entorno de la operación es clara: la salida de Jones de su club de toda la vida está más cerca que hace unas semanas.
El caso mezcla fútbol y sentimiento. Jones, 25 años, producto puro de la academia de Liverpool, nunca ha terminado de asentarse como titular indiscutible. Ha tenido tramos brillantes, pero no la continuidad que exige la élite. La pasada temporada, bajo el mando de Arne Slot, su frustración fue evidente en varios momentos.
Señales de desgaste
El último capítulo llegó en la gira veraniega. Tras la victoria ante Wrexham en Nueva York, Jones protagonizó una discusión con Dominik Szoboszlai, aparentemente molesto por no recibir el brazalete de capitán cuando el húngaro fue sustituido en la segunda parte del amistoso. Un detalle menor en lo deportivo, pero revelador del estado de ánimo del centrocampista.
Jones quiere peso, quiere jerarquía. Y la sensación de estar atrapado en un rol secundario choca con la ambición de un jugador que entra en el tramo clave de su carrera.
Iraola, identidad local y un dilema caro
Andoni Iraola, nuevo técnico de Liverpool, ya ha subrayado la importancia de mantener a Jones y preservar una columna vertebral con identidad local en el arranque de su proyecto. El mensaje es claro: no quiere perder a uno de los pocos símbolos de la casa justo cuando empieza a construir.
Pero la determinación de Inter, sumada al riesgo muy real de ver marcharse al jugador gratis el próximo verano, pone a prueba esa postura. Aceptar 35 millones ahora o aguantar un año más a un futbolista que podría irse sin dejar un euro en caja: el dilema es tan económico como emocional.
Inter, por su parte, huele la oportunidad. Un internacional inglés, en edad ideal, con margen de crecimiento y un precio rebajado por la situación contractual. Para un campeón de la Serie A que busca reforzar su centro del campo con calidad y recorrido, el perfil encaja.
La pelota está en el tejado de Liverpool. ¿Proteger el símbolo o proteger el balance de cuentas? La respuesta puede marcar no solo el futuro de Curtis Jones, sino también el tono del nuevo ciclo en Anfield.






